Unxs constituyentes realmente necesarixs: Lxs estudiantes secundarixs
Ha pasado un año desde el estallido social en Chile. Sin embargo, aquel despertar y protesta social no empezó en octubre. Meses antes las y los secundarios comenzaron la protesta contra el alza del metro. Años antes, el 2006, comenzaron la protesta exigiendo cambios profundos al régimen educacional, llegando incluso a demandar cambios a la misma Constitución dictatorial.
A pesar de las múltiples expresiones y actuaciones donde las y los secundarios han instalado y abierto debates profundos y complejos sobre los problemas que aquejan a nuestro país, siempre termina primando el ninguneo y el desprecio por estos actores. La chispa que ellos inician termina siendo apagada por el régimen político, coaptado por lógicas adultocentricas y la falta de espacios de deliberación donde la ciudadanía pudiese sentirse identificada y empoderada en el régimen democrático. Hoy en día, en medio de un debate constitucional, es la coyuntura ideal para repensar las lógicas que operan e inciden en el régimen político que nos gobierna. Es la oportunidad, para abrir canales e iniciar un nuevo proceso de democratización, abriendo el espectro a los actores que han incidido y nos han dado lecciones de despertar político, cuestionando los mecanismos y canales de la sociedad pos dictatorial.
Ellas y ellos como actores, nos están golpeando la puerta a nosotros como adultos, para debatir, como iguales, los problemas que nos aquejan y el marco que queremos tener para resolverlos en medio de un debate por una nueva constitución. En ese sentido, es preciso asegurar su participación dentro de los distintos procesos democráticos, los cuales serán tan relevantes en numero y profundidad de la toma de decisiones que posicionarán el próximo año con un especial tenor político.
Ciertamente se ha argumentado la falta de experiencia, compromiso y profundidad de comprensión del quehacer político de lxs estudiantes y adolescentes, precisamente el título de este blog hace referencia a la desafortunada frase del exdirector de Metro Clemente Pérez, quien aseguraba que lxs estudiantes “no se han ganado el apoyo de la población (…) en verdad la gente está en otra, el chileno es bastante mas civilizado y yo lo único que he visto es un gran rechazo a este tipo de actitudes”. Pareciera que su intento de “ponerlo en perspectiva” dejaba de lado el hecho que, mucho de aquellos jóvenes, eran directos testigos de las enormes desigualdades e injusticias a las que la población chilena fue expuesta inmisericordemente durante los últimos treinta años, bástenos recordar otras frases que develaban la ceguera del gobierno ante problemáticas sociales transversales, como por ejemplo que ante el aumento del pasaje “había que levantarse más temprano” o que respecto a la inflación de ciertos productos básicos “ los románticos van a encontrar las flores más baratas”.
Lxs estudiantes eran conscientes en carne propia de aquello que todos los tecnócratas, comisiones y paneles de expertos solo podían atisbar desde la fría comodidad de las cifras en gráficos de productividad, crecimiento económico y calidad de vida. Ya el informe del PNUD del 2015 mostraba que, si bien existía un bajo interés en política, lxs jóvenes mostraban un mayor deseo de injerencia y opinión sobre temas públicos generales. Solo por dar algunas cifras, para el 2019 el mismo estudio en jóvenes de 2° Medio mostraba un 63% de interés en la desigualdad Social, 83% en Medio Ambiente y 73% en desigualdad de Género.
Ahora bien, si consideramos que lo político no se compone solo desde la estructura partidista y estatal, sino que se desenvuelve en todos aquellos ámbitos donde hay una disputa de poder, pareciera ser que el desinterés de los jóvenes no es por “la política” en si misma, antes bien pareciera haber un marcado interés y deseo de injerencia en ello, sino en la clase y mecanismos políticos actuales. Prueba de esto puede suponer el reciente estudio de Espacio Público, el cual considera que entre las principales variables que sostienen el incremento del número de votantes en la reciente elección, precisamente se encuentra el voto joven junto con el de sectores más vulnerables.
Ciertamente este incremento en el interés por la participación política juvenil debe ser estimulado, principalmente a través de la instalación de mecanismos que aseguren un espacio concreto a la voz juvenil. Vale señalar al respecto que en el articulo 133 de la Ley numero 21.200, la cual establece los mecanismos para la modificación de la Constitución de la Republica, señala que “La Convención deberá constituir una secretaría técnica, la que será conformada por personas de comprobada idoneidad académica o profesional”, seria sumamente valioso que lograra coordinarse una línea de comunicación con los diversos servicios educacionales y lograr hacer llegar las propuestas de colegios y escuelas que previamente constituyeran cabildos entre sus estudiantes, así también, seria muy relevante tener directamente entre aquellas “personas de comprobada idoneidad académica o profesional” a dirigentes estudiantiles secundarios. Esta ciertamente sería la mejor gestión que pudiera realizar nuestro ministro de educación, antes que insistir con sorda prepotencia en un regreso físico a clases, encariñando y empoderando a las nuevas generaciones en la construcción de una democracia, que en un futuro estará en sus manos cuidar y actualizar.
A continuación compartimos el articulo de Ciper titulado "Votar a los 16: elementos para la discusión" que problematiza a través de distintos contextos los pro y contras de reducir la edad para la entrega de derechos ciudadanos. Link: https://www.ciperchile.cl/2020/01/20/votar-a-los-16-elementos-para-la-discusion/
Lxs Editorxs


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